viernes, 15 de abril de 2011

No hay una fuente en mi pueblo
solo muy lejos hay un rio
donde bajan a beber
las vacas y algunos bichos.

Cada mañana, temprano,
mamá camina conmigo
y camina, caminamos
hasta la fuente, hasta el rio.
Todos los dias igual,
todos los dias lo mismo.

Cuando yo sea más grande
llevaré hasta mi pueblo
esa fuente y ese rio
para que beban las vacas
para que beban los niños
y mamá ya no se canse
y pueda estar conmigo.
                          Del libro " Arroz, agua y maiz "